Que mal que hablamos!
Después de leer algunas publicidades, algunos diarios, escuchar a periodistas en radio o verlos en televisión quisiera remarcar algunos de los errores más comunes al hablar o al escribir.
Con esto no pretendo ponerme por encima de nadie. Especialmente porque comprendo que soy una de las peores personas hablando y escribiendo. Simplemente remarco algunas cosas que suelen producirme algún ruido particular.
La primer cosa que quisiera mencionar es que no debí decir primer sino primera.
El problema es que el error más común lo mejoraría si sabría que debí decir supiera o supiese.
Lo siento estimado lector, pero se perfectamente que por más que yo ponga todo mi esfuerzo usted no podrá recepcionar mi mensaje, no porque lo desmerezca ni subestime, sino porque ese verbo (recepcionar) en realidad no existe.
El verdadero problema pasa porque, en realidad, uno nunca llega a visualizar dichos errores escritos en las hojas. Por otra parte, esto nunca se logrará porque visualizar no viene de ver, sino de crear una imagen mental.
Si entre tantos errores de algo puedo estar seguro es que continuaremos hablando mal y escribiendo peor. Es que esta nota no está basada en grandes estudios empíricos pero tampoco fue realizada a grosso modo, sino fue realizada grosso modo.
Finalmente, pido disculpas si dentro de esta nota he cometido algún error, es que realmente no tenía delante mío la computadora, sino que la tenía delante de mí.
J.A.S




